La creatividad no es talento: es territorio

 

La idea de que la creatividad es un “regalo” con el que se nace ha servido más para justificar la inacción que para explicar cómo se crea de verdad. En esta entrada se propone entender la creatividad como un territorio: un espacio que no aparece solo, sino que se delimita, se explora y se defiende con el tiempo. Se habla de cómo cada decisión —qué consumes, qué practicas, qué ignoras— va marcando fronteras creativas. El texto invita a asumir la autoría total del proceso creativo, dejando atrás la espera pasiva de la inspiración y adoptando una postura activa, estratégica y consciente frente a la creación.